Entradas con la etiqueta ‘pueblos originarios’

Derechos humanos y unidad en la lucha

En los últimos meses y en particular a partir de la desaparición de Santiago Maldonado, en el contexto de una acción represiva del estado nacional contra la comunidad mapuche de Cushamen, se ha desatado una campaña contraria a los pueblos originarios y en particular al reclamo por el reconocimiento de sus tierras.
Aquellos que se rasgaban las vestiduras, criticando “el periodismo militante” hoy “militan” descaradamente a favor de los terratenientes nacionales y extranjeros, deslegitimando los derechos de los pueblos originarios que están consagrados en la Constitución Nacional y en los Tratados internacionales de los cuales nuestro país es firmante.
La campaña mediática sostenida por ministros del gobierno nacional, ha pretendido instalar la idea de un “enemigo interno”, las comunidades mapuches, contra las cuales se ha desatado una implacable campaña mediática y represiva, ejercida por fuerzas de seguridad y por grupos operativos informales que por la impunidad con que actúan no están ajenos a los servicios de inteligencia.
En esa lucha por el reconocimiento y acceso real a las tierras de los pueblos originarios, venimos apoyando la renovación de la prórroga de la ley 26.160 que permite realizar el relevamiento de las territorial donde viven las comunidades, paso previo para poder acceder a su efectivo reconocimiento y titularización. La normativa ha tenido varias postergaciones, pese a lo cual no se ha finalizado el relevamiento completo, de ahí la urgencia para que se prorrogue nuevamente.
Mientras se realiza el relevamiento territorial, la ley 26.160 establece que no pueden ejecutarse desalojos de comunidades. Sin embargo, se han producido desalojos que no han podido evitarse por las complicidades de los gobiernos provinciales, con terratenientes y empresas del “agronegocio” y por la falta de compromiso de los poderes judiciales provinciales. La normativa permite poner un freno a los desalojos que se intensificarian si no se aprueba su prórroga.
Esta ley cuenta ya con media sanción parlamentaria del Senado y debe tratarse en Diputados. Esperamos que prime en los legisladores el reconocimiento de los derechos de los pueblos ancestrales, por sobre los grandes intereses transnacionales y nacionales que se han apropiado de grandes extensiones de tierras que corresponden a comunidades originarias.

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El dedo, la luna y los idiotas

Publicado en el diario Perfil el domingo 20 de septiembre de 2015.

Un proverbio chino dice: “Cuando el dedo apunta a la luna, el idiota mira el dedo”.
Todo indica que en Argentina estamos ante esta situación de no querer ver la realidad, y muchos son o se hacen los idiotas mirando el dedo y no los problemas que vive el país.
De otra manera no se puede entender que el Indec intervenido haya dejado de calcular la pobreza del país para permitirnos saber qué sucede con los argentinos. Aníbal Fernández lo expresó con mucha claridad: “El Estado no está para contar pobres”. O en otras palabras, le cortamos el dedo al organismo estatal encargado de señalar la luna.
Mientras tanto, algunos funcionarios en Formosa arremeten con insultos contra Carlos Tevez –alguien que no necesita que le cuenten la pobreza– por señalar que grandes sectores de esa provincia viven en la pobreza. Una vez más, la luna no se debe señalar.
Lo mismo sucede con la muerte de niños por desnutrición en varias provincias. Hechos que hablan por sí mismos de que la AUH y los planes de vacunación no son suficientes para la pobreza estructural.
Cuando se trata de los pueblos originarios, el gobierno nacional y algunos provinciales desconocen la Constitución nacional, el Convenio 169 de la OIT y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El clamor de estos pueblos no es escuchado cuando reclaman los territorios que les han quitado, ni cuando piden caminos, escuelas bilingües y políticas sanitarias para las comunidades. Salvo raras excepciones, critican al dedo que no es condescendiente con sus intereses, mientras gobiernos como el de Gildo Insfrán imponen su política autoritaria de señor feudal, reprimen violentamente a las comunidades indígenas y les quitan sus territorios con la complicidad del gobierno nacional.
Los pueblos luchan por sus derechos, su identidad y valores,
y no quieren prebendas ni asistencialismo, ni ser utilizados ni manipulados políticamente por las autoridades. La gravedad de la situación los llevó una vez más a hacer el acampe en Av. De Mayo y Av. 9 de Julio y llevan hasta la fecha siete meses de espera y reclamos, sin resultado alguno.
Tanto la Presidenta, como el gobernador de Formosa, como el INAI –Instituto Nacional de Asuntos Indígenas– lo único que hacen es mirar el dedo, y siguen su política de reprimir, poniendo en evidencia el racismo, la exclusión social y la violencia institucional.
Hasta la fecha la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación convocó a dos reuniones con resultado cero, para tratar de resolver el conflicto. Esos encuentros, semejantes al cuento del arbolito, sólo buscaron el desgaste de los indígenas y ganar tiempo sin lograr avance alguno y que el problema lo asuma el gobierno que sigue.
Pero los gobiernos pasan y los pueblos quedan. Los pueblos originarios continúan y están dispuestos a continuar la resistencia no violenta y permanecer el tiempo necesario hasta lograr sus objetivos.
Es urgente que otros poderes del Estado se manifiesten sobre la situación que viven los quom, los pilagá, los wichis y los guaraníes. Se han reclamado audiencias públicas sobre la situación de violencia social y estructural que viven esos pueblos en las provincias del país.
No es posible continuar con la actual situación de violencia a que son sometidos los pueblos originarios. Es triste ver que en la campaña electoral los candidatos no tienen en sus propuestas a los pueblos originarios. Continúan viendo el dedo y no la luna, y se hacen los idiotas.
Pero siempre existe la esperanza y la capacidad solidaria del pueblo en apoyar y acompañar las causas justas.
Es necesario pasar de una democracia delegativa a una democracia participativa. Los gobernantes y funcionarios, como los dirigentes políticos, tienen que saber que lo que siembran recogen. Si la democracia es derecho e igualdad para todos y todas, debe serlo para todos y todas, y con prioridad en los más vulnerables.

Adolfo Pérez Esquivel

Premio Nobel de la Paz

5 meses de acampe de Pueblos Originarios en Av. 9 de Julio

Los derechos humanos continúan siendo violados por gobiernos con democracias formales y están sufriendo una crisis conceptual. Frente a las protestas sociales de pobladores e indígenas, los gobiernos, a veces nacional a veces provinciales, responden con represión, persecución y/o intimidación, judicializando las protestas por oponerse a la minería a cielo abierto y a los daños ambientales y la destrucción productiva regional. Políticas que provocan el éxodo de pobladores de sus territorios y el aumento de zonas marginales periféricas en las grandes ciudades, generando mayor pobreza y marginalidad.

El gobierno quiere la continuidad de su política de “proyecto nacional y popular” contradictoria, que entrega los bienes y recursos del pueblo a las empresas trasnacionales, como el petróleo, el gas, los minerales, y amplía las fronteras sojeras, los agro-tóxicos, las semillas robadas, la destrucción de la biodiversidad por empresas como Monsanto y la Alumbrera, la Barrick-Gold y Chevron entre otras, contaminan el ambiente generando  enfermedades cancerígenas en los pueblos fumigados y pretenden implementar la minería por fracking en territorios ancestrales. Todos elementos que influyen sobre la situación de los pueblos originarios, ya que está en juego el territorio. Territorio de negocios para algunos, pero la Madre Tierra para los pueblos originarios.

Merced a todo esto los pueblos originarios están desde hace más de cinco meses en el acampe en Av. de Mayo y la 9 de Julio, reclamando ser recibidos por el gobierno nacional frente a las continuas violaciones de sus derechos por los Leer el resto de esta entrada »

Derechos de los Pueblos Originarios: ¿Realidad o el cuento K de nunca acabar?

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(Bs. As., 30 de mayo de 2015) Representantes de 25 pueblos originarios hicieron un gran esfuerzo por llegar a Buenos Aires desde 17 provincias del  país para tratar la situación de sus territorios, identidad cultural y valores a la luz de la realidad de la discriminación, persecución y expulsión que viven.

La Cumbre Nacional de Pueblos Originarios se realizó el día 29 en la Casa de Nazareth, Comunidad de los Padres Pasionistas, y decidieron presentar las conclusiones a la Casa de Gobierno, para que la Presidenta de la Nación conozca la realidad que viven los pueblos. Ese viernes marcharon desde el acampe que lleva más de tres meses en Avenida de Mayo y la 9 de Julio y varios organismos de derechos humanos como el SERPAJ y APDH La Matanza acompañamos como comisión de garantes.

Al llegar a la Plaza de Mayo nos encontramos con un fuerte operativo policial de la guardia de Infantería de la Policía Federal, que colocaron las rejas para impedir el paso. Dejaron que un pequeño grupo de cinco personas nos acerquemos a las rejas de la Casa de Gobierno, donde solicitamos pasar a la Mesa de Entradas de la presidencia para  entregar las conclusiones de la Cumbre de los Pueblos Indígenas: Nos impidieron el ingreso y querían que entreguemos el documento a través de la reja.

El Jefe de Gabinete Aníbal Fernández envió distintos empleados que nos preguntaban una y otra vez que queríamos detrás de las rejas. Incluso, en clara actitud racista, llegaron a aceptar que sólo yo pasara a dejar el documento en nombre de los Pueblos Originarios, mientras que el ingreso del resto no estaba permitido. Algo que por supuesto no acepté. Frente a este desprecio y falta de respeto oficial, que nos dejó en la calle más de 4 horas, los pueblos originarios decidieron retirarse

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Mientras tanto en la Plaza de Mayo se concentró el grupo de hermanos y hermanas indígenas esperando el resultado, con frío y cansancio, pero resistiendo el maltrato oficial.

La actitud de silencio y burla de Aníbal Fernández y Florencio Randazzo fue un acto de cobardía, que niega la realidad, sin dialogar y sin buscar soluciones justas. Actúan con falta de ética política, escondiéndose de los pueblos  indígenas y de los organismos de derechos humanos que los acompañaban. Triste conducta de los que pretenden dirigir el país. El discurso de democracia y derechos humanos de algunos no pasa de las rejas de la Casa Rosada.

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La Presidenta de la Nación Cristina Fernandez de Kirchner, señala que la base fundamental de su gobierno son los derechos humanos, y la realidad muestra que hay graves violaciones de los mismos, dañando a los pueblos indígenas, como a los pobladores en zonas afectadas por la mega-minería, los hidrocarburos, los monocultivos y agro-tóxicos.

Los Pueblos Originarios en el país llevan largos años de lucha para preservar sus culturas e identidades y evitar ser ocupados y/o desplazados de sus territorios en función de empresas que buscan explotar sus bienes y recursos naturales. Durante años enviaron cartas y pedidos a las autoridades nacionales y provinciales solicitando reuniones para resolver los problemas planteados, y hasta el día de hoy no hay respuesta alguna. Sólo piden que se respete el inc. 17 del art. 75 de la Constitución Nacional, el Convenio con la OIT – 169, y la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas proclamados por las Naciones Unidas.

Sin embargo, toda acción de los pueblos indígenas es semejante al cuento del arbolito, que nunca logra plantarlo por la burocracia y la falta de voluntad política de los gobiernos de turno.

Les recomiendo a los funcionarios leer a Felipe Pigna, quien recoge el pensamiento y acción de Juan José Castelli, uno de los patriotas y voz de la Revolución de Mayo: “Una de sus primeras ocupaciones fue la puesta en marcha de una legislación de avanzada que le devolvía las libertades y las propiedades usurpadas a los habitantes originarios. Decretó: La emancipación de los pueblos, la libertad de comercio, el reparto de las tierras expropiadas a los enemigos de la revolución entre los trabajadores de los obrajes, la anulación del tributo indígena, equiparó legalmente a los indígenas con los criollos y los declaró aptos para ocupar todos los cargos del Estado, tradujo al quechua y al aymará los decretos de la Junta…”. Lamentablemente durante los festejos del 25 de Mayo, los grandes ausentes fueron los patriotas que forjaron la Nación y todo quedó reducido a partir del Kirchnerismo como el antes y el después de la Patria. La soberbia política de quienes gobiernan el país no tiene límites. Lo expresado por Juan José Castelli tiene vigencia en la realidad de hoy en el país. Por último les recordamos a los funcionarios del gobierno nacional y de las provincias que hay cosas que no se compran, ni se venden: la DIGNIDAD de los Pueblos no está en el mercado del oportunismo político.

Adolfo Pérez Esquivel

Premio Nobel de la Paz

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