Premio Nobel de la Paz celebra y analiza cumbre CELAC 2015

Ante la inminente tercera Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, a realizarse los días 28 y 29 de enero de 2015, Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz y presidente de la organización latinoamericana Servicio Paz y Justicia, resaltó los aspectos positivos de la misma y los desafíos inmediatos que debe abordar.

“Sin dudas la CELAC es una de las iniciativas más importantes de los últimos 200 años en Nuestra América. Es una expresión inequívoca de integración de nuestros 33 países latinoamericanos y caribeños al servicio de la paz y la vida en el mundo” destacó el referente social argentino y aclaró “pero para que la CELAC sea una realidad debe establecerse un plan de acción que la materialice en acciones concretas”.

En este sentido destacó algunos aspectos que no pueden faltar: ” Debemos atender las necesidades concretas de nuestros países como el caso de Colombia y los diálogos de paz. Cuidar y continuar lo logrado hasta ahora, se trata del conflicto más antiguo de nuestro continente y es hora de poner fin a tanto sufrimiento. También el caso del reclamo histórico de Bolivia por una salida al mar, entre otros temas de primaria importancia”.

Pero también hizo mención de algunos temas que involucran a toda la región y sobre los cuales consideró que “la CELAC debe tener una agenda clara y efectiva”, como son el rechazo a las bases y operativos militares de EEUU, el deber de poner fin a la ocupación militar latinoamericana en Haití, de apoyar a Cuba para el fin del bloqueo de EEUU, y de defender la cuestión Malvinas.

Sobre este último punto, y a meses de cumplirse  50 años de la Resolución Nº 2065 de la ONU que incluyó a las Malvinas en el proceso internacional de descolonización, el Premio Nobel de la Paz mencionó que “el único riesgo nuclear que tienen hoy América Latina y el Caribe, primera zona del mundo autoproclamada libre de armas atómicas, es la ilegal e ilegítima base de la OTAN en nuestras Islas Malvinas”. A lo que agregó “hace 50 años que la cuestión Malvinas dejó de ser un problema de dos países, hoy más que nunca involucra la lucha humanitaria por la soberanía, la seguridad y la paz internacional”.

¿Al servicio de quién?

(Bs. As. 27/01/15) Los servicios de inteligencia del estado se han apartado de la legalidad, se han autonomizado del poder político -que nunca tuvo el control de los mismos- y en las diversas facciones que los atraviesan se encuentran reiteradas evidencias de sus actividades y vinculaciones con campañas de difamación, extorsiones, narcotráfico, trata de personas y tráfico de armas que atentan contra los intereses democráticos de la Nación. Los servicios de inteligencia nunca estuvieron al servicio del pueblo argentino.

Celebramos que hoy el gobierno nacional, luego de desplazar a la conducción de la exSIDE, decida quitarle el poder de las escuchas, subordinar los servicios de inteligencia al poder democrático, y a crear mejores mecanismos de control para que estén al servicio de la Nación.

Esperemos que el proyecto del ejecutivo sea efectivo y que esta nueva Agencia Federal de Inteligencia sea concertada con todas las fuerzas democráticas y populares para una profunda reforma de las políticas de inteligencia. Sin embargo ahí no termina la tarea, entre otras cosas, también se deberá desarticular la dotación de personal civil de Inteligencia de las Fuerzas Armadas bajo directivas de Milani y la orgánica del cuerpo de informaciones de la Policía Federal Argentina. Así como también se deberá redefinir la manera en que el Estado recolecta y protege la información de la ciudadanía -la ley de identificación actual es de la dictadura de Onganía-. Es fundamental la transparencia legal e institucional en todas las instituciones estatales, incluido el Poder Judicial. En especial en lo que hace a las investigaciones del caso AMIA.

La muerte del fiscal Nisman, cuyas causas revisten todavía varias hipótesis de suicido, suicidio inducido u homicidio, pone al desnudo los déficits pendientes de nuestra democracia para garantizar justicia. Son muchos los interrogantes que este grave hecho genera,  y más aún las evaluaciones que pueden inferirse del contexto en que se produce.

Cualquiera sea la evaluación que puede efectuarse de la denuncia del fiscal, resulta necesario investigar la presentación y determinar la pertinencia de sus acusaciones. Pese a las muchas dudas que genera la oportunidad y consistencia de su denuncia, será tarea de la justicia dilucidar la consistencia de la misma.

Desde el inicio de la gestión kichnerista la política exterior adoptada fue alinearse con los EEUU en la acusación contra Irán, de la cual da muestra el nombramiento del fiscal y del todopoderoso responsable de inteligencia en la ex Side designado para trabajar en la investigación de la causa. La acusación contra Irán fue reiteradamente sostenida por el gobierno nacional en diversos foros internacionales pese a que las principales pruebas para sostener dicha acusación provinieran de fuentes interesadas y sospechadas como la CIA y el Mossad. Los EEUU iniciaron una guerra basados en acusaciones fraguadas obtenidas por los servicios inteligencia que  acusaban a Irak de poseer armas de destrucción masiva. Esta acusación permitió justificar la invasión, desbastar Irak y generar un proceso de desestabilización regional. Una investigación independiente debiera apelar a diversas fuentes, no sólo las que provean sectores de inteligencia, para poder fundamentar las acusaciones de quienes fueran los ejecutores del atentado de la AMIA.

La investigación de la causa AMIA, como ilustra la información provista por WikiLeaks, evidencia el alineamiento y colaboración del fiscal Nisman con las instrucciones dictadas por la embajada norteamericana para centrar la acusación sobre Irán, descartando la investigación de otras pistas también plausibles de sospecha como la mentada pista Siria que no ha sido explorada en las investigaciones en curso para evaluar su pertinencia o descartarla con fundamentos. La causa ha quedado moldeada por las disputas de diversas facciones de los servicios de inteligencia cuyo principal responsable se alineaba con los intereses de los EE.UU. Y todo indica que el objetivo es asegurar una trama de impunidad de la misma.

El Poder Judicial en lugar de disponer como auxiliar de su investigación la eventual información que pudieran haberles provisto las agencias de inteligencia aparece en diversas oportunidades y con diferentes actores subordinada y presa de los designios, y disputas de estos servicios.

Han transcurrido más de 20 años sin lograr justicia del atentado en la AMIA y la embajada de Israel, actos terroristas que continúan en la total impunidad; frente a esta situación APEMIA (una de las organizaciones de familiares de la AMIA), ha presentado un proyecto de ley para la formación de una comisión investigadora independiente, es un derecho que  tienen los familiares de las víctimas y el pueblo argentino.

Como comunidad reclamamos junto a los familiares de las víctimas de la AMIA que la justicia investigue en forma independiente todas las pistas que puedan asegurar la identificación y sanción de los responsables del atentado, así como para sancionar la trama de ocultamiento e impunidad que ha impedido una investigación independiente de la causa.

Acompañamos a los familiares del fiscal en este momento de dolor y reclamamos que se investigue su muerte con la celeridad necesaria para esclarecer los hechos.

La democracia y los derechos humanos no se regalan, se construyen con la participación ciudadana. Y en esta etapa resulta fundamental asegurar la subordinación y control democrático de los servicios de inteligencia. Tengamos presente que sobre la impunidad no es posible construir la democracia.
 
Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nobel de la Paz
Presidente del Servicio de Paz y Justicia

¿Es suficiente ser ‘Charlie Hebdo’? [Esp./Fran.]

Respaldar el derecho a la libertad de expresión no es compartir el contenido de todas las expresiones. La provocación tanto como el respeto son parte de la política democrática. Quien reprime la libertad de expresión reprime la democracia, esto es, el derecho de los pueblos a empoderarse. Por eso ha sido muy importante el unánime rechazo por parte de países de todo el mundo al atentado contra la revista satírica Charlie Hebdo.
Quienes deciden y ejecutan estos actos han creado muros de intolerancia e intentan justificar el uso de la violencia por todos los medios. El terrorismo entendido como la intención de generar muerte, pánico y miedo para someter un pueblo no tiene religión ni ideología, no busca la vida, sino la muerte.

Desde chicos se aprende que cuanto más uno se enoja con los chistes, más burlas recibirá. Y en efecto, de sencillos 60 mil ejemplares Charlie Hebdo ha pasado a publicar 3 millones, por las crecientes solicitudes internacionales. Nadie con dos dedos de frente puede pensar que este atentado tenía como fin terminar con una publicación o hacer agachar la cabeza a Europa.
Todos somos Charlie, por supuesto, pero no es común que los jefes de la OTAN se reúnan para encabezar una movilización callejera. ¿Quiénes resultan beneficiados con este atentado? ¿Por qué a muchos señores de la guerra también les conviene ser Charlie?

Con muchos elementos dudosos, los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU. desencadenaron un nuevo régimen internacional de control e injerencias militares internacionales, basadas en mentiras para ejecutar planes económicos y geopolíticos. Hoy el objetivo es un Medio Oriente controlado por la OTAN. En esto se enmarca el envío este mismo miércoles del portaaviones Charles De Gaulle que hizo el presidente de Francia hacia el Golfo Pérsico para bombardear y “conjurar amenazas del exterior”.

Pero aquel 11 de septiembre también despertó un régimen de excepción para la propia población estadounidense encarnada en el Patriot Act, y en la sesión parlamentaria del martes ya comenzaron a definir la versión francesa, cuya base es el Loppsi 2.

El asesinato de periodistas debe investigarse en profundidad para obtener justicia para los familiares y los franceses, así como deben investigarse las acciones del terrorismo de Estado de las potencias militares en nuestros países y a través de sus ejércitos secretos, tal como lo investigó el suizo Daniele Ganser en su libro Los ejércitos secretos de la OTAN. No podemos olvidar la ocupación de Francia en Haití para derrocar a su presidente en 2004, su actual e histórico papel colonial en Africa, Asia y también Medio Oriente, la producción y venta de armas a todo el mundo, etc.

Tampoco podemos olvidar que la ONU está investigando a Israel por crímenes contra la humanidad luego de los ataques criminales a miles de civiles en Palestina, el uso de fósforo blanco, entre otros experimentos. En esa oportunidad tampoco importó el derecho internacional ni la vida, pero su presidente estuvo presente en la marcha. Lamentablemente este atentado reactiva el miedo al árabe cuando muchos países europeos están reconociendo a Palestina como un Estado soberano con derecho a existir y gobernarse.

Ninguna acción pública ni particular de terror puede llevarse a cabo en nombre de la libertad, el miedo paraliza, la democracia moviliza. La democracia y el respeto se ganan con más democracia y respeto.

¿Es realmente fortalecer a la OTAN una neutralización de estos grupos (con falsa o verdadera bandera) que buscan el terror? O tal vez sería más inteligente que numerosos países creasen una revista internacional en conjunto para que las religiones puedan satirizarse mutuamente y jaquear a los violentos. ¿La paz se obtiene con diálogo e igualdad, o con más ejércitos, atentados y sufrimiento? ¿Es suficiente ser solamente Charlie Hebdo?

Adolfo Pérez Esquivel

Premio Nobel de la Paz

Cela suffit-il de dire: « Nous sommes tous Charlie Hebdo » ?…

Soutenir le droit à la liberté d’expression, ce n’est pas être d’accord avec le contenu de toutes les expressions. La provocation ainsi que le respect d’autrui font partie de la politique démocratique. Celui qui réprime la liberté d’expression réprime aussi la démocratie et le droit des peuples à la souveraineté. C’est pourquoi le rejet unanime par la plupart des pays du monde de cet attentat contre la revue satirique Charlie Hebdo est très important.

Ceux qui décident et exécutent de telles actions ont créé des murs d’intolérance et essayent par la suite de justifier par tous les moyens l’usage de la violence. Le terrorisme avec l’intention de donner la mort et de créer la panique et la peur pour soumettre un peuple, n’appartient à aucune religion ni à aucune idéologie ; il ne recherche pas la vie, mais il engendre la mort.

Déjà dans l’enfance, on a appris que celui qui s’insurge contre les plaisanteries s’attire bien des moqueries. De la même façon, Charlie Hebdo qui tirait seulement à 60.000 exemplaires, en publie maintenant bien plus de 3 millions grâce aux sollicitations internationales croissantes. Personne avec deux grains d’intelligence dans la tête ne pouvait penser que cet attentat avait pour but d’en terminer avec cette publication et de faire ainsi baisser la tête à toute l’Europe. Nous sommes tous Charlie, bien sûr, mais il n’est pas commun que tous les chefs d’état de l’OTAN se réunissent pour prendre la tête d’une mobilisation de rue. Quels sont ceux qui tirent bénéfice de cet attentat ?… Pourquoi convient-il aussi d’être Charlie pour de nombreux chefs de guerre ?…

C’est avec beaucoup d’éléments douteux, que les attentats du 11 septembre 2001 aux Etats-Unis ont déchaîné un nouveau régime international de contrôles et d’ingérences militaires dans le monde entier, régime basé sur des mensonges, pour pouvoir exécuter leurs plans économiques et géopolitiques. Aujourd’hui, leur objectif est d’avoir un Moyen Orient contrôlé par l’OTAN. Dans ce but, on peut trouver l’envoi ce mercredi vers le Golfe Persique du porte-avions Charles de Gaulle décidé par le président de la France pour bombarder et « conjurer les menaces de l’extérieur ».

Mais le 11 septembre a aussi fait surgir un régime d’exception pour le peuple des Etats- Unis lui-même, incarné par le Patriot Act. En France, lors de la session parlementaire de ce mardi, on a déjà commencé à définir la version française sur cette même base.

Cet assassinat des journalistes doit provoquer des enquêtes en profondeur afin d’obtenir justice pour les familles et pour tous les Français. De la même façon, on doit aussi enquêter sur les actions du « terrorisme d’Etat » des puissances militaires dans nos pays du Sud grâce à leurs armées secrètes comme en porte témoignage le Suisse Daniele Ganser dans son livre : « Les armées secrètes de l’OTAN ». Nous ne pouvons pas non plus oublier l’occupation d’Haïti par la France pour renverser son président en 2004, son historique et toujours actuel rôle colonial en Afrique, en Asie et au Moyen Orient, la production et la vente des armes à tous les pays du monde, etc… De même, nous ne pouvons oublier que l’ONU enquête actuellement sur Israël pour ses crimes contre l’humanité lors des attaques criminelles contre des milliers de civils en Palestine, avec même parfois l’utilisation de phosphore blanc et d’autres expérimentations. A cette occasion, sans tenir aucun compte du droit international et de la vie des gens, le président israélien était présent dans la marche républicaine de Paris. Malheureusement, cet attentat réactive aussi la peur de l’arabe alors que beaucoup de pays européens reconnaissent la Palestine comme un Etat souverain avec le droit d’exister et de se gouverner.

Aucune action terroriste, publique ou privée, ne peut s’accomplir au nom de la liberté : la peur paralyse, la démocratie mobilise. La démocratie et le respect des gens se gagnent avec davantage de démocratie et davantage de respect. Est-ce que c’est vraiment rendre l’OTAN plus fort avec une neutralisation de ces groupes qui recherchent la terreur ?… Il serait peut-être plus intelligent que de nombreux pays créent ensemble une revue internationale où les religions pourraient écrire des satires les unes sur les autres et faire échec aux violents. La paix s’obtient toujours mieux avec le dialogue dans l’égalité plutôt qu’avec davantage de militaires et plus d’attentats et de souffrances?… Est-ce que cela suffit  de se dire seulement : « Nous sommes Charlie Hebdo ?…

Adolfo Pérez Esquivel

Prix Nobel de la Paix

Nace la Casa de los Premios Nobel Latinoamericanos

Por iniciativa del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Fundación Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) firmaron hoy, 23 de diciembre, un convenio para la creación de la “Casa de los Premios Nobel Latinoamericanos” destinada a promover la cultura latinoamericana y los derechos humanos.

“El Premio Nobel de la Paz no lo asumí a título personal sino en nombre de todos los pueblos de Latinoamérica. Conocemos el importante papel de esta universidad para nuestro país y el continente y por eso hemos decidido ceder en comodato una de las sedes del Serpaj para construir con la UBA un espacio para la promoción de nuestra identidad y de nuestros logros sociales, culturales y científicos”, dijo Pérez Esquivel, quien es titular de una Cátedra hace más de diez años y ha sido nombrado Doctor Honoris Causa.

La formalización del convenio, declarado de interés nacional por la Cámara de Diputados de la Nación, fue llevada a cabo por Alberto Barbieri, rector de la UBA, Adolfo Pérez Esquivel, como titular de la Fundación Servicio de Paz y Justicia, y contó con la presencia del Presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez.

El Rector Barbieri comentó que la Universidad Nacional de México (UNAM) se mostró muy interesada en aportar en esta idea y manifestó que se siente honrado de que “un referente de los derechos humanos brinde una propiedad para que podamos complementar esta construcción de un modelo social inclusivo que venimos trabajando, con acciones concretas desde la Universidad. Gracias a esta iniciativa las nuevas generaciones sabrán que son y fueron los hombres Nobel de Latinoamérica”.

La “Casa de los Premios Nobel Latinoamericanos” contará con actividades de formación y encuentro así como también un área de museo para la exposición de objetos que pertenecieron a los Premios Nobel del continente, dentro de los cuales Argentina es el más premiado con 5 galardonados: Bernardo Alberto Houssay, Luis Federico Leloir, César Milstein, Carlos Saavedra Lamas y Adolfo Pérez Esquivel.

Por su parte, Julián Domínguez, acercó la Declaración de la Cámara de Diputados de la Nación y entregó un subsidio de la Cámara Baja para la restauración edilicia. “Adolfo Pérez Esquivel es un testimonio de vida permanente por su compromiso con los Derechos Humanos, es de los argentinos que viven como piensan, y eso nos llena de orgullo”.

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